Simon

Parece mentira que ya hayan pasado 10 meses desde que Simon llegó a casita. Galgo de unos 7 años, todo un señor, espectacular al paso e impresionante en sus múltiples posiciones en casa. 

Aunque es un perro alto y grande, si le dejas, tímidamente se sube al sofá y se hace una bolita todo recogidito, o como podéis ver en la foto, subirse encima tuyo para sentirse resguardado.

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Y es que Simon es como Scooby Doo. Asustadizo, tímido, precavido… Pero con su familia, o lo que él considera su familia, es un auténtico amor. Simpático, afectivo, divertido.

Se lleva fenomenal con Petri, con quien congenió desde el primer día. Los dos blanquitos tal para cual. Tan parejite feliz, tan desconfiados, tan cariñosos entre ellos.

Simon tiene sus manías. Es un perro muy rutinario, no le gustan nada los cambios. Él se siente seguro paseando por las mismas zonas, viendo a la misma gente y sin grandes cambios en casa. Por ejemplo, si tu familia es muy extrovertida, siempre hay gente por casa y motivos para celebrar, esa no es la casa de Simon.

Simon sería feliz con una familia rutinaria, que pasearan por los mismos lugares, con las visitas a casa de ‘los de siempre’ y que no viajaran mucho ya que como os contaba, los cambios los lleva regular.

Así que gente, si alguien está interesado en esta maravilla, ya sabéis. Galgos112

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12 de febrero de 2012

Aunque desde Kika y Otelo han pasado por casa varias acogidas de las que aún no he tenido tiempo de escribir, esta entrada la quiero dedicar a las dos últimas incorporaciones a mi familia. Dos acogidas que casualmente llegaron casi a la vez y entre las que existe una química muy especial. Una química que pase el tiempo que pase, nunca dejará de existir.

El 12 de Febrero de 2012, Ona fue sacada del infierno de la calle en un estado lamentable, con extrema delgadez, y una herida abierta en su pata derecha trasera que le dejaba el hueso al aire. Una herida que ha requerido curas durante meses y que finalmente ha conseguido regenerar creciendo carne donde parecía imposible.

Ona es una perra de unos 7-8 años maravillosa. A pesar de su gran herida, nunca nunca nunca ha dejado de mover la cola en todo momento, incluso durante las curas. Desde que verónica fue a recogerla a la perrera de Ribarroja hasta el día de hoy. Durante las curas, han sido imprescindibles mis compañeros Dani y Alba que han acudido a casa día sí y día también para ayudarme hasta que la herida fue lo suficientemente pequeña como para valerme por mí misma.

Espectacular, alta, brillante, divertida, alegre, simpática, torpe, cariñosa, espontánea, pacífica, lista, obediente, curiosa, limpia, estable, tranquila… Hay tantas cosas que podemos contar de Ona…

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A Ona le encanta esperarte detrás de la puerta hasta que llegas. Pero cuando lo haces, no te creas que se levanta, no. A veces tienes que empujar la puerta para abrirla bien. Y ahí está ella detrás, toda espachurrada, moviendo su cola.

Si tienes el transportín abierto, le encanta meterse en él, en su tienda de campaña de indios como yo le digo. Desde lejos puedes escuchar su cola como golpea el lateral del transportín desde dentro. Y cuando vas a buscarla, te mira toda feliz desde dentro, como no, moviendo la cola sin parar.

Cuando viaja en coche, lo que más le gusta es cotillear por el cristal de atrás. Me encantaría verla desde el coche de atrás, debe estar graciosísima! Y se hace la remolona para subir. Con la excusa de la pata, te mira como diciendo ¿me subes? Eso sí, como escuche un trueno lejano o algo parecido, pega un bote ella sola y te mira desde dentro… ¿puedes cerrar por favor que me asusto? La herida le ha servido muchas veces como excusa para no moverse, pero no le impidió subirse al banco de la cocina y alcanzar la paella que dejamos encima de la nevera donde quedaban dos raciones de arroz. No dejó absolutamente nada.

Ona es otra jefa como Berta. Fue evidente desde el primer momento, y claro, han tenido sus más y sus menos. Después de 6 meses, Berta sigue manteniendo la jefatura, y se llevan de maravilla. Y es que aunque tuvieron una pelea seria al poco de llegar, la relación entre las tres no ha hecho más que mejorar. Duerme junto a Petri sin problemas, y en la calle se buscan mucho las tres.

El 12 de Febrero era mi cumpleaños. Mi queridísima amiga Gema que llevaba unos meses viviendo en Zurich me invitó a pasar unos días allí para celebrarlo. Que dura se hace la distancia cuando quieres a alguien y lo quieres tener cerca! Antes de mi viaje en casa tenía a Nilo conmigo, otra maravilla de la que hablaré en otro momento. Mientras estuve fuera, Nilo pasó a casa de los grandes Sergio y Nacha. La idea era que regresara a mi casa a mi vuelta, pero como apareció nuestra querida Onita, Nilo terminó la acogida con Sergio y Nacha y yo recogí a Ona a mi regreso.

En Zurich pasé unos días increíbles e inolvidables. Coincidimos varios españoles. Algunos ya vivían allí y otros íbamos de visita. El tiempo lo ocupamos en descansar, reír, comer, pasear a pesar del frío, bailar… Y como ocurre en muchas ocasiones, cuando menos lo esperas y en el lugar más insospechado, conoces a alguien que empieza a importarte. Entre los españoles que viajamos a Zurich a pasar el fin de semana se encontraba Juanra. Y es que aquel viaje fue el comienzo de una bonita amistad.

Juanra, mi chico de acogida como solemos bromear. No tengo espacio ni tiempo para describir todo lo que me nace cuando estoy junto a él. A los diez minutos de conocerlo tenía claro que seríamos grandes amigos, de estas personas con las que conectas y todo es sencillo, todo fluye. Y así pasó. Una persona involucrada, pasional y racional al mismo tiempo, el equilibrio perfecto. Divertida, afectiva, sentida, eficaz, voluntariosa…

Una persona que desde el principio entendió lo que significan Berta y Petri en mi vida, que entendió mi voluntariado en galgos112 y lo respetó sin condiciones y que se integró en las rutinas de casa como si llevara con nosotras toda la vida. Que aceptó el reto de dejarse llevar por el mundo galguil. Que siguió todas las indicaciones y recomendaciones que debió tener con Petri para que todo fuese bien. Gracias a su buen hacer, Petri lo adora y lo recibe como uno más en la familia. En definitiva, una gran persona.

Juanra había tenido perro antes, Yako. Perro que alguien envenenó. Desde entonces no había querido saber nada más de perros por la tristeza de lo sucedido, pero con nosotras, como él dice, se ha reconciliado con el mundo de los perros y ha descubierto el maravilloso mundo de los galgos. Desde el minuto uno comenzó a disfrutar de los paseos con las galguis, del tiempo empleado en las acogidas, entendiendo perfectamente nuestra labor y asumiendo parte de esa responsabilidad. Defendiendo la causa allá donde va, argumentando constantemente las ventajas de adoptar un galgo y evidenciando una realidad que pocos conocen.

Así que Ona y Juanra llegaron casi a la vez a nuestra dulce morada. Menuda combinación más buena! Ona es de esas galgas que llegas a pensar que deberían ser adoptadas por una figura masculina. Adora a los hombres. Seguramente es la única figura que ha conocido, su referente durante toda su vida, la misma figura que la dejó en la calle, aunque ella no lo sabe. Y claro, en cuanto entra Juanra por la puerta, ahí la tenemos dando botes de alegría. Y aunque Juanra está maravillado con los galgos, le encanta el carácter ‘menos galgo’ de Ona, por lo que se adoran. Existe mucho cariño entre ellos.

Juanra me conoció siendo en casa Berta, Petri, Ona y yo. Por la gran herida en su pata y su recuperación, Ona lleva con nosotros 6 meses. Mucho tiempo para una primera acogida! Y es que aunque Juanra está concienciado, sabe de qué va el tema y conoce perfectamente la labor de las casas de acogida de primera mano, le es difícil asumir que Ona, su querida Ona, esa con la que se ríe, se divierte, juega y disfruta, esa que le ha costado preocupaciones por su pata y días de recuperación, tiene que irse de la familia.

Ainsss mis dos amores que se tienen que separar. Como siempre digo, no te quieres quedar con todos los perros que acoges. Esto es así. Hay perros con los que empatizas más y otros con los que empatizas menos. Todos los que han conocido a Ona se han enamorado de ella. Y yo, que me he pasado meses diciendo que Ona, con mucho dolor de mi corazón, pero se irá de mi casa, hasta empiezo a pensar que no está mal con nosotros.

Día a día procuro que Juanra asuma su partida, porque tarde o temprano llegará. Y entiendo y comparto su pena. Él mismo realiza en alto ejercicios de auto concienciación, reflexiona y sentencia que esto es así, que se tiene que ir, que es una cadena, que hay más necesitados… pero ay cuando duele!!!! Una semana de viaje y máxima preocupación por si a la vuelta no está Ona. ¿Pero no se adoptará esta semana que no estoy, verdad? Y ese nudo en la garganta en la partida…

Y lo entiendo porque yo también he pasado por ahí. El dolor cuando entiendes que no puedes quedártela y la fuerza de voluntad que hay que tener para dejarla marchar.

Nuestra Onita se irá, si. Y lloraremos, y la echaremos mucho de menos, pero nos quedará la alegría de haberla ayudado a encontrar familia, la satisfacción de lo bien que lo está pasando en casa, de lo feliz que es, de lo tranquila y segura que se siente.

Y vendrá otro necesitado, y la rueda continúa. Habrá que enseñarle a disfrutar de la vida, a estar en compañía adecuadamente, a pasear, a no saltar sobre la comida ni sobre las personas, a salir de la cocina, a no ponerse nervioso en los paseos… En fin, que esto es así!

Aquel 12 de Febrero fue una fecha clave para los tres, el comienzo de una nueva vida. Ese día se juntaron tres caminos, tres caminos que han formado uno solo. Un camino lleno de aventuras y recuerdos. Y entre todos ellos, esta preciosa fotografía del clan al completo.

Os quiero!

El clan al completo

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De dos en dos

Uno no sabe lo listos que pueden llegar a ser los perros hasta que tiene a en casa a uno sacado de la calle. Como Kika.

Abridora de puertas profesional, robadora nata, y luego te miraba con esa carita de no haber roto un plato nunca… Ay Kika, kika… Siempre que volvía a casa me hacía dudar si había dejado la puerta de la cocina cerrada o había sido un despiste.

El primer día un paquete de almendras.

El segundo, una tableta de chocolate entera….

Kika estuvo en casa durante unos pocos días de transición, el suficiente para cogerle muchísimo cariño. Llegó a Galgos112 rechazada dos veces por ansiedad, y menos mal!!! Hicimos una visita a una casa de acogida justo al lado de mi casa. Marta y Juanra. Dos personas sensatas, coherente, firmes… Y les propusimos acoger dos de golpe. Kika no podía vivir sola! Ellos, como yo, se enamoraron de ella y finalmente la adoptaron. Ahora se llama Ella y como somos vecinas nos vemos un montón!!!

Kika

Kika

Otelo llegó de Sevilla, y como Kika necesitaba compañía, se fue de compañero para Kika. Un galgo de los especiales, amante del sofá, discreto, un verdadero amor. También estuvo de transición en casa con Kika mientras Marta y Juanra disfrutaban de un viaje. A su vuelta lo tuvieron claro… Otelo iba a ser adoptado por los padres de Juanra, así que todo quedaba en casa!!! Esta misma mañana lo he visto en el parque y nos hemos alegrado mucho de vernos. Qué maravilla de perro.

Y como no, in love with Petri.

In love

In love

Publicado en 04. Kika y Otello (1-11 Jun) | Deja un comentario

Nina

Me hubiera gustado poder despedirme antes, pero me ha sido imposible. Hay veces que las palabras no pueden salir, simplemente tu corazón no lo permite. Una batalla campal de sentimientos se apelotonan formando un nudo en la garganta cada vez que lo intentas. Entonces solo puedes esperar. Esperar a que llegue el día en que el recuerdo deje de doler. Esperar hasta hoy.

Adoptar a Berta ha implicado vivir experiencias inolvidables, descubrir sentimientos que nunca antes había tenido, reirme, llorar… También conocer a gente maravillosa a la que conociendo poco admiro un montón. Un buen día mi camino se cruzó con el de Sergio y Nacha, dos personas estupendas, transparentes, implicadas. No pararía de decir cosas positivas sobre ellos. Dos personas de verdad.

Nuestras vidas se cruzaron gracias a los galgos, auténticos ángeles en la tierra, aunque en sus vidas ya existía un ángel.

Nina

Toda amor, toda devoción, toda ternura, toda amistad, toda alegría, toda Nina. Siempre daban ganas de achucharla, como un osito de peluche de lo más lindo, con su orejita caída.

Nina estaba enferma, pero luchó y luchó y luchó, y todos lucharon, Sergio y Nacha hasta el final. Siempre con una sonrisa, siempre con esa mirada. Pero un día ya no pudo más. Y con todo el dolor de su corazón pero con la tranquilidad por haberle entregado lo mejor de uno mismo, ellos la acompañaron hasta el final.

Qué difícil, qué duro, qué triste… Los días previos ya no tienes palabras de consuelo y los posteriores tampoco… solo puedes acompañar y acompañar, en la distancia, pero acompañar. Me despedí de Nina unos días antes, sabiendo de su frágil salud, aprovechando un viaje al vete. Y así la recuerdo, sentada en el asiento de atrás, mirando con esa carilla de felicidad… Tan suave…

La muerte de un ser querido deja un gran vacío en tu interior. Un desconsuelo difícil de compartir y apaciguar. Uno se tiene que hacer a la idea de no volver a ver al ser querido aunque quisiera, y esto es algo muy, muy duro, porque lo que te apetece realmente es abrazarte a él y no despegarte nunca… Se pasan días como si fueran una auténtica pesadilla.

Y por si esto fuera poco, los humanos de verdad sentimos empatía por el dolor ajeno. Así es como al dolor de una gran pérdida como Nina se suma el dolor de ver sufrir a sus seres queridos, a personas tan especiales como Sergio y Nacha.

Como las palabras nunca salen porque el nudo siempre está ahí, no encuentro el momento de deciros lo mucho que siento la pérdida de Nina. De verdad, lo siento mucho. Nunca se está preparado para ese momento. Del mismo modo sentí mucho el veros sufrir. Nunca quieres que sufran los seres queridos.

Nina fue una gran compañera de viaje en vuestra vida, y vosotros una estupenda familia para ella. La mejor que pudo tener!

Un abrazo de todo corazón.

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El miedo de Fada

La historia de Fada es compleja. Era de un cazador que cuando se cansó de ella, la dejó en la protectora. Como no damos abasto, no siempre podemos encontrar un hueco en una casa de acogida que es donde mejor se recuperan, dónde más trato personalizado reciben, dónde más llegas a conocerlos… En cambio, algunos tienen que permanecer en las protectoras hasta que le encontramos familia. Este fue el caso de Fada. Lo único que sabíamos de ella es que era muy tranquila, bastante asustadiza, y que podía vivir con gatos.

Nos entró una solicitud interesante para Fada. Una casa en un pueblo tranquilo, conviviendo con tres gatos y otro perro. Nos pareció perfecto para ella. Pero muchas veces, aunque las cosas se hagan con la mejor intención, no salen bien.

Al cabo de 4 días, Fada empezó a dar síntomas de no pasarlo bien con la familia que habíamos pensado para ella. Y es que algunas veces estas cosas pasan. No le pasa nada a la familia, no le pasa nada al galgo, pero algo pasa que no están bien. Así que aunque su familia intentó todo lo posible por mejorar la situación, Fada volvió a Galgos112 por el bien de todos, y sobretodo por ella.

Llegó a medio día. Fada es una galga espectacularmente guapa, alta, de pelo largo, blanca y naranja, con unos ojos preciosos que observaban cada movimiento que hacías. Nada más entrar en casa, eligió su sitio del sofá, el lugar dónde más segura se sentía, y allí pasó casi todo el tiempo de los 10 días que estuvo en casa. Desde el primer momento, tenía claro lo que hacer con Fada. No mirarla y no hablarle. Ella necesitaba su espacio, entender que no le iba a pasar nada en esta casa. Si la mirabas mientras estaba en el sofá, siempre giraba la cabeza y te miraba de reojo. Y si notaba que seguías mirándola se bajaba del sofá y se tumbaba al lado de la puerta de casa. Si estaba de pie y la mirabas, entonces se tumbaba al suelo en plan sumiso. Esto sucedía también a la hora de poner las correas. No es fácil ponerle la correa a una galga a la que no puedes mirar. La llamas, giras la cabeza mirando hacia otro lado, entonces ella se acerca porque sabe que toca correa, se medio tumba en el suelo, y ahí estaba yo intentando pillar el collar con el mosquetón de la correa. Por supuesto si estaba yo delante no comía. Le ponías el plato y ella se subía al sofá. Solo cuando salías del comedor se acercaba toda contenta al plato.

Con este plan, hicimos todo lo que estaba en nuestra mano. Utilizamos Flores de Bach en el agua que beben, le pusimos el collar DAP nada más llegar, pautas… Un día, al regresar del trabajo me recibió dando saltos sobre el sofá, de uno a otro. Era su forma de decirme que estaba contenta. Si la miraba, paraba en seco y se tumbaba, así que la dejaba hacer. No podía mirarla pero la veía de reojo disfrutar. Le encantaba salir a la calle, a pesar del miedo que pasaba con tanto ruido y tanta gente. Cambiamos nuestros horarios de salida para reducirle el estrés.

Después de diez días en casa, y teniendo en cuenta cómo llegó, aunque tuvo pocos avances, fueron pasos agigantados. Un día sin más, al cabo de una semana, entré al comedor mientras comía. Ella se quedó mirando, me siguió con la mirada, pero no se separó del plato. Dos segundo de observación y volvió a comer. ¡Qué alegría!!!! Otro día, estaban Fada y Petri sentadas bastante cerca. Me agaché para acariciar a Petri, por supuesto sin mirar a Fada, haciendo como si no existiera. Estaba abrazando a la Petrilla, cuando noté los bigotillos de Fada en mi codo derecho. Me estaba oliendo!!! Pero lo más gracioso fue que una vez olida, me dio un par de lametones en ese mismo codo como diciendo… ‘yo te quiero ¿sabes? Lo que pasa es que aún tengo miedo’… Madre mía lo que me alegró ese gesto!!!! ¡¡¡Y no poder girarme a darle un achuchón!!!!

Al cabo de diez días, Núria y Silvia la acogieron en su casa a las afueras de Valencia en una zona tranquila, acompañada de su galga equilibrada y tranquila. Un lugar perfecto para Fada donde mejorar a su ritmo hasta que esté preparada para adaptarse a su familia definitiva. Se que desde entonces ha mejorado muchísimo. Salen mucho al campo algo que le va genial a ella. Corre, se desahoga, sueltra adrenalina, y eso le permite estar mejor en casa.

Pronto iré a visitarla. ¡Ay que ganas de ver a la chiqueta y su mirada de ángel!!!!!

Publicado en 03. Fada (13-22 Mayo), Acogidas 2011 | Deja un comentario

La mamá Bianca

Bianca acabó en casa por casualidad. Ella ya tenía una casa de acogida esperándole, pero después de rescatarlos a ella y a su cachorro de 4 meses dentro de un solar donde algún capullo los había lanzado sobre la verja, estando en el veterinario para iniciar el protocolo, sufrió una torsión de estómago. Debido a la operación, necesitaba unos días de reposo, así que para ahorrarle a la chica 3 pisos de escaleras, se vino con nosotras a disfrutar de ascensor durante una semana.

Bianca es una galga mayor, ha llegado cansada de la vida, con una fractura mal soldada en su pata delantera. Además, su riñón no está muy potable, tiene un problema crónico que le obligará a tomar medicación toda su vida…

A pesar de todo esto, en pocos días empezó a despertar. Es un poco gruñidora y le gusta que el resto de galguis no la molesten. Con Berta y Petri se llevó bien desde el principio, porque claro, las mías son tan tranquiloooonnaaaaasssssss que no molestan a nadie. Cuando regresaba del trabajo, ahí aparecía ella por el pasillo con su cojera, dando saltitos a tres petas para venir a recibirme. Y cuando te acercas, deja de mover la cola y se queda paralizada… Me encantaría poder saber qué pasa por sus cabecitas…

Aunque solo ha sido una semana, ha sido suficiente para saber que Bianca es una galguita especial, contenta de estar rodeada de hermanos galgos, recelosa con los no galgos nuevos, y cariñosa a su manera. Al terminar la semana, ya pudo ir a su casa de acogida, que casualmente viven muy cerca de nosotras. Es por esto que la vemos con bastante frecuencia. ¡Y anda que no se alegra ella!

La semana pasada tuvieron que operarla de nuevo. Un colmillo podrido le había provocado una fistula que le comunicaba con la nariz. Lo que debía doler eso! Pero son tan fuertes estos animales que nunca dijo ni mu. Hasta que Ana no empezó a ver restos de sangre por la casa, la herida no se hizo evidente.

Bianca se encuentra en adopción, se le han calculado 8 años. Esperemos que la edad no sea un impedimento para que sea adoptada.

Publicado en 02. Bianca (17-23 Abril), Acogidas 2011 | Deja un comentario

La obra del día de Petri

Ayer por la tarde recibimos una llamada desde una de las clínicas que colaboran con nosotros. El mensaje fue breve: Tenemos una urgencia y necesitamos sangre de galgo. ¿Sangre de galgo? Una perrita en muy malas condiciones, hecha polvo, necesitaba urgentemente una transfusión de sangre porque su vida corría grave peligro.
En menos de 15 minutos me presenté en la clínica con Otello y Petri, los dos galgos sanos que tenía en casa. Pito pito gorgorito… Petri fue la elegida para realizar la donación. Un poco de sedante para relajarla (había que mantenerla quieta durante 10-15 minutos), la tumbamos en la camilla, y comienza la donación.
Mientras estábamos allí me surgieron un montón de dudas ¿Por qué sangre de galgo? ¿Qué características tiene? ¿Qué beneficios? Y hablando con las veterinarias descubrí que los galgos son la raza preferida para donar sangre. Tienen un recuento de glóbulos rojos mayor a otras razas que los hace muy atractivos. La gran mayoría de los galgos son donantes universales por lo que su sangre es asimilada sin problemas en el sistema sanguíneo de destino. La recuperación del galgo tras la donación de sangre es más rápida y efectiva que en otras razas. Y además, al tener las venas tan grandes, hacen la tarea de extracción de sangre más fácil y cómoda para todos.
Cuando Petri terminó de donar sangre, la dejamos descansando mientras la perrita necesitada recibía la transfusión. Poco a poco, ambas se fueron recuperando. Petri se fue despertando y la perrita pudo estabilizar su nivel de sangre para poder afrontar lo que aún le queda por delante. Hasta ahora mismo sigue luchando por su vida.
Y es que los galgos, después de ser rescatados, sanados y recuperados, siempre están dispuestos a ayudar a quién lo necesite. Por primera vez en su vida, Petri ha sido donante de sangre. Pero con total seguridad no será la última.

Publicado en 02. Petra, Noticias | Deja un comentario